"Fue una tarde muy exigente y, en términos generales, nos faltaba muchísimo ritmo. Después de las primeras tres vueltas empecé a tener problemas con el coche y, por desgracia, nunca me recuperé del todo", comentó.
"Incluso con los neumáticos nuevos estábamos muy alejados del ritmo y éramos lentos, así que tenemos que entender por qué; quizá tuvimos algún daño porque tanto el equilibrio como el grip (agarre) no eran los mejores", dijo.
"Nos vamos al parón vacacional sabiendo que tenemos que seguir trabajando duro. En las últimas carreras antes de ésta logramos puntuar, pero necesitamos mejorar", opinó Colapinto.
"Me voy a unos días más en Hungría para participar en el test de Pirelli (suministrador único de neumáticos), pero después me voy de vacaciones y descansaré para ir a Zandvoort (sede del siguiente Gran Premio, el de Países Bajos) estando listo para intentarlo de nuevo", declaró.