

Tres Arroyos vivió
este lunes una mañana cargada de conmoción e interminable dolor durante el
último adiós al oficial Alan Molina, el joven de 30 años que perdió la vida
tras ser abatido en un operativo de control en el partido de Tres de Febrero. La triste noticia del caído en cumplimiento
del deber golpeó de lleno a toda la comunidad, que desde temprano acompañó a
la familia en este devastador momento.
La ceremonia tuvo
lugar este lunes a las 9 en el Cementerio Municipal tresarroyense, donde se
congregó una multitud de vecinos, allegados y camaradas visiblemente quebrados
por la tragedia. La despedida estuvo
marcada por un profundo clima de respeto y recogimiento, donde los honores
a su memoria reflejaron el impacto de su partida.

El sepelio
contó con la participación de altos jefes de la Policía de la Provincia de
Buenos Aires que arribaron especialmente desde La Plata para encabezar el
protocolo formal y acompañar a los efectivos locales.
Del mismo modo, el Ejecutivo local se hizo presente de manera institucional con una comitiva comandada por el intendente Pablo Garate, quien expresó el acompañamiento de todo el Municipio en este difícil paso.

Según se informó, Molina prestaba servicio en la Fuerza Barrial de Aproximación de
Caseros y el sábado participaba de una recorrida preventiva en el barrio
Ejército de los Andes. Fue atacado a tiros cuando intentaba identificar a
dos sospechosos que escaparon al observar a los policías.
El oficial recibió dos disparos en sectores que no estaban cubiertos por el chaleco antibalas. Sus compañeros lo trasladaron de urgencia al Hospital Ramón Carrillo, donde falleció poco después de su ingreso.
