

Un grupo de
tres estudiantes de distintas carreras de la UNS ganó el primer premio del
Challenge Universitario 2026, con una propuesta de análisis predictivo
aplicada a la cadena agroindustrial.
El equipo
está compuesto por Martín Mellinger (estudiante de Contador), Felipe Tourn (de Licenciatura en
Ciencias de la Computación) y Lucas
Quiroga (de Licenciatura en Economía). Tienen
24 años y son amigos desde que cursaron en la Escuela de Comercio.

Lograron el primer lugar y un monto de 5 millones de pesos con una iniciativa que utiliza datos como los precios de los granos,
costos, rinde histórico, clima, imágenes satelitales y el panorama
internacional, para optimizar la toma de decisiones en el mercado
agroexportador. La plataforma ya es
utilizada por la Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca.
Según explicó Mellinger, utilizaron IA y machine learning (algoritmos que procesan cantidades masivas de información y construyen un modelo matemático): “Unimos la información relacionada, desde el precio del petróleo a la implicancia de fenómenos climáticos, y lo que predice de forma autónoma sirve para toda la producción de granos”, contó.

Para predecir
precios de granos, se basaron en:
- El precio mismo (su historia reciente y qué tan
lejos está de su promedio).
- Cuánto sube o baja en el corto plazo (volatilidad).
- El precio en Chicago, como referencia
internacional que impacta en los precios locales.
- El tipo de cambio (dólar).
- El precio del petróleo.
- El costo del flete marítimo.
- Cuánto stock hay de cada grano en el mundo
respecto a lo que se consume.
- Las apuestas de los grandes inversores en el
mercado de futuros.
- Las retenciones (impuestos a la exportación).
- La lluvia y la humedad del suelo en Argentina y en
EEUU.
- Fenómenos climáticos globales como El Niño/La Niña
y el Dipolo del Océano Índico.
- La época del año (estacionalidad).
Para predecir
el rinde (cuántos kilos por hectárea), usaron los datos de:
- El rinde histórico de cada zona.
- La humedad del suelo al momento de sembrar y de
florecer.
- La lluvia y el balance de agua en invierno y
primavera.
- La temperatura, las heladas y el estrés por calor.
- El precio del grano comparado con el precio de los
fertilizantes.
- Imágenes satelitales que muestran qué tan “verde”
y saludable está el cultivo.
- La temperatura de la superficie medida por
satélite.
- La humedad de la vegetación vista desde el
satélite.
- Las rachas de días sin lluvia.
- Fenómenos climáticos globales (El Niño / La Niña,
Dipolo del Índico, Oscilación del Sur).
- La zona geográfica (departamento) de cada campo.
Esta edición
del Challenge reunió 27 proyectos que respondieron a ocho desafíos reales
propuestos por empresas e instituciones del ecosistema portuario e industrial.
Los finalistas fueron 11, que presentaron sus ideas ante un jurado que definió
los ganadores, que fueron distinguidos
por autoridades del Consorcio, las empresas, el Municipio, la UNS, la Facultad
Regional Bahía Blanca y la UPSO.

El segundo
lugar, con 3 millones de pesos, fue para el equipo Arquitectura, Administración
y Marketing, sobre “¿Cómo acercar el puerto de Bahía Blanca a la comunidad
y fortalecer su vínculo con la ciudad y la región?”, compuesto por Valentina Guzmán (Arquitectura), María Sol Torquatti (Licenciatura en
Administración) y Matías Rodríguez
Urquiola y Amir Omar Pérez (de la Tecnicatura en Marketing Digital y
Comercio Electrónico de la UPSO).
Guzmán explicó que “presentaron un plan para que el bahiense se sienta parte del Puerto,
porque detectamos que no es la distancia física lo que los separa”. Torquatti,
por su parte, indicó que al ser un grupo interdisciplinario, se pudieron complementar y calificó la
experiencia del concurso como enriquecedora.

Por último, el
tercer puesto, con 2 millones de pesos, correspondió a Port Pulse, sobre “¿Cómo
financiar proyectos de una zona franca mediante tokenización de activos reales?”,
integrado por Tiberio Cantarelli,
Valentino Kleja, Manuel Bualó Giordano (de la Licenciatura en Economía) y Gregorio Plunkett (Ingeniería en
Sistemas).
“Estudiamos cómo financiar nueva infraestructura en la Zona Franca de Puerto Galván, para montos medianos, como pueden ser 2 millones de dólares, que no podés ir al sistema bancario tradicional ni a los mercados extranjeros. Utilizamos una alternativa tecnológica como es el token para resolver los aspectos restrictivos que se tiene en la inversión tradicional”, explicó Cantarelli.

