

Imanol Santerre, uno de los dos jóvenes que mató a golpes a una nutria y fue denunciado
penalmente luego de la viralización del hecho en las redes sociales, se negó a
declarar y brindó las claves de su teléfono celular.
Los dispositivos, tanto el de él como el del otro joven, Juan Bautista Bravo, se
encuentran en poder de los investigadores, ya que fueron secuestrados durante
los allanamientos realizados hace más de una semana.
Al respecto, Santiago
Garrido, fiscal y director del equipo de maltrato animal de Bahía Blanca,
le dijo a la redacción de BHInfo: “El
día lunes fue citado uno de los imputados, Santerre, que se negó a declarar por
consejo de su abogado, pero sí hizo entrega de las claves para poder ingresar a
su teléfono celular que tenemos secuestrado para analizarlo”.
“Mañana se
le tomará declaración al otro imputado, Bravo. A él también se le va a
solicitar que aporte las claves de su teléfono. En función de esto, la
semana que viene se realizará una apertura para recopilar el material que
estamos buscando”, agregó Garrido.

Cabe recordar
que, la semana pasada, los jóvenes aseguraron que recibieron amenazas, por lo que le
solicitaron a la Justicia que analicen sus celulares para constatar la
existencia de esos mensajes intimidatorios. Bravo y Santerre, ambos
oriundos de la localidad de Huanguelén, pretenden que queden asentados en la
causa los cientos de mensajes que recibieron con amenazas y que se tomen
acciones contra sus autores.
El hecho
ocurrió en la madrugada del sábado 6 de junio, cuando el animal fue
acorralado, atacado a patadas y asesinado salvajemente, mientras los agresores
se filmaban y realizaban comentarios sobre lo sucedido. “Alta comida son.
Alta nutria. Alto escabeche, compa”, se escucha en la grabación.
El caso tomó
estado público y provocó la indignación de toda la comunidad luego que la
presidenta de la Fundación Alianza Animal, Morena Loncaric, realizara una
denuncia penal. En la misma, se señaló que el animal, de pelo marrón y
de unos
A su vez, días después se llevó a cabo una marcha contra el maltrato animal y hasta se trató en el Concejo Deliberante la posibilidad de nombrar a los agresores personas no gratas, aunque el proyecto no logró los votos necesarios. Debido al escrache que Santerre y Bravo recibieron en las redes, tanto ellos como sus familiares cerraron o pusieron en privados sus perfiles.

