

El experimentado mediocampista Miguel Almirón parece haber desarrollado una habilidad inesperada en este Mundial 2026: quedar en el centro de cada innovación reglamentaria que aparece en el camino.
A los 47 minutos del primer tiempo del partido entre Paraguay y Turquía por el Grupo D, el árbitro salvadoreño Iván Barton expulsó al ex Lanús por una situación inédita en la historia de los Mundiales: la aplicación de la denominada Ley Prestianni.
La acción ocurrió después de un cruce con el defensor turco Mert Muldur. Almirón se acercó a su rival, se cubrió la boca con una mano y le dijo algunas palabras. Barton fue convocado por el VAR y no dudó. Interpretó que la conducta encuadraba dentro de la nueva normativa impulsada por la FIFA y le mostró la tarjeta roja directa.
La sorpresa fue general. Entre los jugadores, en los bancos de suplentes y también entre quienes seguían el partido desde las tribunas y por televisión. No por la existencia de la regla, que ya había sido comunicada antes del torneo, sino porque nadie imaginaba que su estreno llegaría tan rápido y con una expulsión de un jugador de tan extensa trayectoria.
