

Vecinos del barrio Bahía Blanca ya no saben qué más hacer para que alguien arregle la rotura de una cloaca que transforma el día a día en un calvario desagradable.
Hace meses que transitar por la esquina de Cramer y Newton es prácticamente imposible. Al olor nauseabundo de las aguas servidas se le agrega la rotura casi total del pavimento en ese lugar.
"Ya no sabemos qué hacer, venimos reclamando hace meses. Ya ni siquiera es un tema de baches, pasó a ser un tema de salud para todos nosotros", dice un vecino que vive a metros del lamentable paisaje.
"Te levantas con un olor asqueroso y es así hasta que te vas a dormir. Hay días que ni siquiera tenes ganas de cocinar o de comer", acota otra persona.
Como consecuencia del desborde cloacal, el pavimento está en un estado calamitoso, los pozos son de gran tamaño y varios autos, principalmente los que pasan de noche, terminan con roturas importantes.
"La semana pasada, pasé caminando y había un paragolpes enterito adentro del pozo, claramente alguno rompió todo el auto", comenta otro de los vecinos.
Cansados de los reclamos formales y en los medios de comunicación, no descartan tomar alguna medida más concreta, como cortar la calle.
