

Néstor Marcelo
Lamboglia renunció este lunes a la presidencia del Ente Nacional Regulador del
Gas y la Electricidad (ENRGE) a menos de un mes de haber sido designado. Su
vicepresidente, Vicente Serra, quedó
a cargo del organismo.
La salida se produjo
en medio de una interna en el directorio con Marcelo Nachón, vocal del ente
y ex interventor del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas). Según
trascendió, las diferencias entre ambos
venían de antes de la constitución formal del ENRGE y se profundizaron en las
últimas semanas.
Sin embargo, según comentaron fuentes cercanas a la entidad, la renuncia de Lamboglia se atribuye a
“motivos estrictamente personales y su paso por el ente es valorado
positivamente dentro de la estructura del organismo”. A su vez, De acuerdo
con el marco normativo vigente, está previsto que se inicie un nuevo concurso
para la selección del próximo presidente del ENRGE, a fin de asegurar un proceso ordenado en la designación de autoridades.
“La salida de Néstor
Marcelo Lamboglia no afecta la continuidad institucional del ENRGE, ya que el
directorio mantiene su funcionamiento con total normalidad. Tras la
dimisión, el vicepresidente Vicente Serra asumió de inmediato las funciones de
la presidencia, garantizando que no
exista vacancia ni interrupción en la gestión del organismo”, comentaron
fuentes oficiales.
Lamboglia comunicó su
decisión este lunes por la mañana al resto de los miembros del directorio y
también la formalizó con un memo enviado a través del sistema oficial GEDO.
El ENRGE había iniciado recientemente su proceso de conformación tras la
unificación de los entes reguladores del gas y la electricidad.
El ENRGE se creó en
julio de 2025 como parte de un proceso de simplificación administrativa
impulsado por la Ley de Bases. El organismo busca unificar las funciones de
los antiguos entes reguladores del gas (Enargas) y la electricidad (ENRE), con el objetivo de mejorar la coordinación
y el control de ambos sectores. De esta forma, el ENRGE depende de la Secretaría de Energía y busca optimizar la
fiscalización de los servicios públicos, alineándose con estándares
internacionales como los propuestos por la OCDE.
El organismo nació con
un plazo máximo de 180 días, a partir de julio de 2025, para iniciar
formalmente sus operaciones. Según fuentes del sector, el proceso de
designación de directores presentó dificultades debido a los altos requisitos de calificación profesional para los
cargos y al congelamiento salarial en el sector público, factores que
complicaron la cobertura de las vacantes.
Néstor Marcelo Lamboglia había sido designado presidente del ENRGE por un período de cinco años, el más prolongado entre los integrantes del directorio. Antes de asumir ese cargo, se desempeñaba como interventor del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE).