
Mónica volcó toda
su indignación a las redes sociales y no es para menos. Fue testigo de la
desidia que se vive en la ciudad, y del mismo modo, de la ayuda de héroes anónimos
que subsanaron una situación ante un estado ausente.
Tal cual queda
graficado en las imágenes que aportó, un Ford Focus se estacionó indebidamente en
la parada de colectivos situada en calle Rondeau al 180, obligando a los transportes
de pasajeros a detenerse lejos del cordón.
Y si bien esto
parecería un mal menor, todo se magnificó al ser un discapacitado motriz el que
buscó subirse al ómnibus. Al automovilista le pidieron que se moviera, pero
hizo oídos sordos. El convaleciente tuvo que dejar su silla a un costado, y
entre un par de personas, lo asistieron para que suba.
“La Guardia Urbana dónde está. Parada de colectivo sobre Rondeau, colegio Don Bosco. Cero empatía. El cole le tocaba bocina. Le golpeé el vidrio y se quedó como si nada” escribió Mónica.