

En los últimos años, las semillas de girasol dejaron de ser
solo un aperitivo para convertirse en uno de los ingredientes favoritos para
quienes buscan cuidar su salud. Ya sea en ensaladas, yogures o como snack, este
alimento de origen vegetal es cada vez más valorado por su sabor y por los
numerosos aportes que ofrece al organismo.
De acuerdo con la Fundación Española de Nutrición (FEN), las
semillas de girasol contienen proteínas de alta calidad, ácidos grasos
insaturados, antioxidantes y una amplia variedad de minerales.
La Cleveland Clinic señala que la vitamina E, presente en
concentración elevada en estas semillas, es fundamental para reducir el daño
celular provocado por radicales libres.
En un informe de la Universidad Nacional de Luján, se
describe que “la semilla de girasol colabora en la disminución de los niveles
de colesterol LDL, favoreciendo la prevención de enfermedades cardiovasculares
por su aporte de ácidos grasos poliinsaturados”.