

El impacto de la alimentación va más allá de la salud
digestiva o el control del peso. Consumir ciertos alimentos durante la cena
puede arruinar el descanso nocturno e interferir con los ciclos del sueño, de
acuerdo con especialistas en medicina del sueño y nutrición.
Según dijo la doctora Stella Maris Valiensi (MP 94777),
médica de la sección Trastornos del Sueño del Servicio de Neurología del
Hospital Italiano de Buenos Aires y presidenta de la Asociación Argentina de
Medicina del Sueño, el descanso nocturno “fortalece el sistema inmunológico,
protege el corazón y favorece el bienestar mental y emocional”.
En la misma línea, una experta consultada por Huffington
Post UK señaló que no solo el horario, sino también el tipo de comida influye
de manera directa sobre la capacidad del cuerpo para desconectarse y dormir
profundamente. Según dijo la psicóloga del sueño Katherine Hall a ese medio,
“si no se puede conciliar el sueño o cuesta permanecer dormido, la dieta podría
ser al menos en parte la culpable”.
Los especialistas coinciden en una serie de productos y
bebidas que pueden afectar la calidad del sueño nocturno: comidas saladas,
alimentos ácidos, comidas picantes, carnes rojas y comidas abundantes, cafeína
y bebidas estimulantes, alimentos que fermentan, alcohol y líquidos en exceso.