

En un contexto de creciente tensión con los gobernadores que
integran el bloque Provincias Unidas, el presidente Javier Milei lanzará la
campaña nacional de cara a las elecciones del 26 de octubre desde la provincia
de Córdoba. El Gobierno busca reforzar la presencia del jefe de Estado en el
interior del país, anticipando un escenario de tercios en los cinco distritos
donde la alianza provincial podría presentar una fuerte competencia.
Según fuentes de Casa Rosada, Milei tiene previsto viajar
también a Santa Fe, Mendoza y Corrientes, entre otras provincias, con el
objetivo de apuntalar a los candidatos de La Libertad Avanza. La estrategia
electoral busca evitar una confrontación directa con los gobernadores, enfocándose
en superar la performance del peronismo en esos territorios, aún cuando se
considera difícil ganar en distritos clave como Buenos Aires, Córdoba y Santa
Fe.
El Gobierno trabaja en un cambio de discursiva electoral,
dejando atrás el lema "Kirchnerismo Nunca Más" para centrar la
campaña en las mediciones macroeconómicas de la gestión y en la crítica a la
administración anterior. Se proyectan visitas a distritos del norte como
Tucumán y a secciones electorales de la provincia de Buenos Aires, como Bahía
Blanca y Mar del Plata.
Ante la percepción de que la ruptura de alianzas con las
provincias generó "ruido político" y debilidad parlamentaria, el
Presidente ordenó reflotar la mesa federal con los gobernadores. El ministro
del Interior, Lisandro Catalán, ya se reunió esta semana con mandatarios como
Leandro Zdero (Chaco), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Alfredo Cornejo (Mendoza)
y Osvaldo Jaldo (Tucumán). La campaña nacional de Milei se perfila como un
intento por consolidar el apoyo en el interior y superar los desafíos políticos
y económicos, en medio de internas y tensiones con los bloques provinciales.