

Un equipo de investigadores en Estados Unidos sugirió que
probar algún producto de tabaco, ya sea cigarrillos comunes, electrónicos o
ambos, se asocia con un mayor riesgo de depresión, ansiedad y angustia.
Lo publicaron en la revista de acceso abierto Plos Mental
Health. Los números del reporte generan inquietud. Los adolescentes que usan
cigarrillos electrónicos presentan un 67% más de riesgo de depresión, un 48%
más de riesgo de ansiedad” y un 63% más de experimentar malestar psicológico
frente a quienes nunca probaron productos de tabaco.
El uso combinado de ambos productos potencia aún más el
peligro: “los adolescentes con uso dual mostraron el riesgo más elevado para
todos los trastornos mentales medidos”.
La probabilidad de tener síntomas de depresión es casi dos
veces mayor en quienes usan ambos productos comparado con quienes nunca
probaron ninguno. El estudio fue realizado por investigadores de la Universidad
de Virginia Occidental. La investigación utilizó datos de la Encuesta Nacional
de Jóvenes y Tabaco.