

Un grupo de investigadores liderados por el Dr. Hernán
Ritacco trabaja en un método revolucionario que puede cambiar el tratamiento de
la enfermedad.
Como tantas otras mentes brillantes que han salido desde
Bahía Blanca, en este caso puntual un grupo de investigadores pertenecientes a
un Instituto del Conicet local están llevando adelante una investigación que
podría cambiar definitivamente la lucha contra el cáncer.
Al respecto Hernán Ritacco, Ingeniero Químico y Doctor en Ingeniería,
le explicó a la redacción de BHInfo que “somos un grupo de investigación en
física que trabaja en el campo de la física de la materia blanda y la
nanotecnología. Nuestro grupo, llamado Grupo de Física de la Materia Blanda,
pertenece al Instituto de Física del Sur. Es un instituto de doble dependencia,
o sea que depende de la UNS y el CONICET”.
Según buscó aclarar, “es importante mencionar esto porque
nuestro trabajo en el tratamiento del cáncer se basa en nuestra experiencia en
el desarrollo de nanotecnología y en la física de estos sistemas, como parte de
un consorcio multidisciplinar que incluye químicos, biólogos y doctores en
medicina, entre otros”.

Yendo directamente a esta investigación revolucionaria,
comentó que “nuestro proyecto se enmarca en una iniciativa europea financiada
por las Acciones Marie Skłodowska-Curie de la Comisión Europea, con casi un
millón de euros. Este proyecto, coordinado por el Dr. Sergio Moya del Centro de
Investigación Cooperativa en Biomateriales (CIC BiomaGUNE) en San Sebastián,
España, incluye la participación de grupos de investigación de varios países,
entre ellos Alemania, España, Estonia, Tailandia, Brasil y Argentina”.
Dando más detalles al respecto, explicó que “el proyecto se
llama OXIGENATED, y su objetivo es diseñar nanovectores para terapia
fotodinámica en el tratamiento del cáncer. En la terapia fotodinámica, se
administran al tejido canceroso moléculas fotosensibilizadoras que, al ser
iluminadas con luz de una frecuencia específica, producen especies reactivas de
oxígeno en presencia de oxígeno. Estas especies reactivas son altamente
oxidantes y destruyen las células cancerosas mediante estrés oxidativo”.
Pasándolo a un lenguaje sumamente simple de entender, el
investigador sostuvo que “el problema es que el tejido canceroso a menudo sufre
de hipoxia (falta de oxígeno), lo que impide que la terapia fotodinámica
funcione eficazmente”.
“Aquí es donde entra en juego la nanotecnología: nuestro
objetivo es diseñar nanocápsulas capaces de transportar no solo la molécula
fotosensibilizadora, sino también oxígeno, para suplir su carencia en el tejido
canceroso y aumentar la eficiencia de la terapia fotodinámica” comentó.
Además, haciendo un combo sumamente completo y ventajoso, “estas
nanocápsulas pueden ser funcionalizadas químicamente en su superficie para
reconocer y adherirse a células cancerosas, evitando las células sanas mediante
el reconocimiento químico de biomarcadores asociados al cáncer. Esta
selectividad ayuda a minimizar el daño al tejido sano y reduce los efectos
adversos de la terapia fotodinámica”.

En otro pasaje de la charla el Doctor explicó que “nosotros
nos enfocamos en el diseño de los nanovectores, en la comprensión de su
ensamblaje, características fisicoquímicas, estabilidad en diferentes
condiciones dentro del cuerpo humano, y estudiamos su tamaño y morfología,
siempre desde la perspectiva de la física”.
Al mismo tiempo “nuestros colegas de los otros grupos del
consorcio realizan estudios aplicados en animales, como ratas, para analizar
cómo se distribuyen las nanocápsulas en el organismo y cómo responden a
diferentes ambientes in vivo. Sin embargo, el proyecto aún se encuentra en una
fase muy preliminar, lejos de llegar a ensayos en humanos”.
Mientras que “por nuestra parte formulamos los sistemas y
los caracterizamos, estudiamos su estabilidad y estudiamos la interacción de
los nanovectores con membranas celulares modelo”.
Una vez más Bahía Blanca siendo pieza clave de la ciencia, apuntalándose
en dos pilares que son de orgullo y referencia global: la Universidad Nacional
del Sur y el Centro Científico Tecnológico aquí emplazado.
Solo resta esperar los avances de este grupo de apasionados
y estudiosos, ya que en sus manos puede estar un avance crucial en la lucha
contra el cáncer.
