El Club Atlético Boca Juniors presentó formalmente ante un centenar de socios e hinchas el plan de ampliación del estadio Alberto J. Armando promovido por la gestión del presidente Juan Román Riquelme. La propuesta arquitectónica contempla llevar la capacidad total del escenario xeneize a más de 80.000 espectadores sin necesidad de adquirir las propiedades de los vecinos ubicadas sobre la calle Del Valle Iberlucea, sorteando así históricas trabas dominiales y legales.
El diseño prevé desplazar el campo de juego cuatro metros hacia el sector de las vías, demoler los palcos actuales y construir una nueva estructura de seis pisos con plateas y 216 palcos para elevar ese sector de 3.000 a 9.500 ubicaciones.
Asimismo, la obra proyecta la edificación de una cuarta bandeja superior con siete filas para 6.000 abonados, lo que permitirá convertir las bandejas altas existentes en tribunas populares e incorporar un techo perimetral junto a una pantalla LED de 360 grados.
Una de las particularidades de la reforma infraestructura radica en la construcción de torres de acceso sobre el trazado ferroviario, garantizando que el paso del tren continúe por debajo de la nueva estructura tras obtener los avales técnicos de la CNRT y Ferrosur.
Desde la dirigencia descartaron la compra de los 48 lotes frentistas debido a complicaciones sucesorias y catalogaciones patrimoniales, enfocando las gestiones en la habilitación urbanística de la Ciudad de Buenos Aires para el inicio de las obras.