

El 5 de julio pasado BHInfo publicó que en Punta Alta un Ford Ka quedó atrapado tras hundirse el asfalto en la calle Estomba al 200, frente a la planta de ABSA.
Al pasar sobre una tapa de registro, la carpeta asfáltica cedió y el auto quedó con las ruedas traseras suspendidas sobre un profundo pozo. El derrumbe del pavimento provocó un fuerte estruendo que alertó a los vecinos del sector. Hasta el lugar debió acudir una ambulancia del SAME para asistir a uno de los ocupantes del vehículo.

A dos meses de aquel episodio, el cráter gigante sigue estando, ahora con
la calle cortada y un vallado que lo señaliza. Lo más indignante es que, además de no ser reparado, el pozo fue
adoptado como depósito de basura y residuos voluminosos.
“En momentos donde continúan proliferando los basurales a cielo abierto, pese a que el Municipio ha trabajado para limpiar algunos de ellos, en una ciudad donde los hundimientos de pavimento son cada vez más frecuentes, por estas horas se vivió el colmo: un basural dentro de un hundimiento de pavimento”, indicó El Rosalenio.
