Se trata de la camiseta oficial utilizada por el capitán durante la histórica semifinal del Mundial de Brasil 2014 frente a Países Bajos, en la que el seleccionado albiceleste logró sellar su clasificación a la final tras imponerse por penales en San Pablo.
La indumentaria llegó a la ciudad en junio de 2018 tras ser adquirida en una subasta en Estados Unidos por la empresa Siemens, que buscaba exhibirla como símbolo de superación para los trabajadores de la Central Termoeléctrica Guillermo Brown.
La prenda cuenta con certificación internacional de autenticidad y incluye un valor añadido único: está firmada por los 22 futbolistas restantes de aquel plantel, entre ellos el delantero bahiense Rodrigo Palacio.
El ejemplar corresponde al liviano modelo diseñado por Adidas para aquel torneo, reconocible por sus detalles en negro en cuello y puños, el escudo bordado con contorno oscuro y los bastones celestes difuminados.
Hoy, esta pieza de colección cobra aún más trascendencia en Bahía Blanca como un emotivo testimonio de uno de los hitos más recordados del Diez con la camiseta argentina.