

El auto en el que se dirigió el equipo arbitral que estuvo ayer en el encuentro de la Liga del Sur entre Sporting y San Francisco, en Punta Alta, fue seriamente dañado. Según se informó, el Ford Focus se encontraba estacionado a pocas cuadras del estadio Enrique Mendizábal.
El sitio El Rosalenio precisó que la terna encabezada por el árbitro principal Marcos Gómez, se retiró de la cancha del “Rojinegro” un rato después de la finalización del encuentro y, al llegar al sector donde estaba el vehículo, constató que el auto tenía rotos los vidrios laterales, el parabrisas y la luneta.
Por el momento no hay mayor información sobre los responsables del ataque, aunque se dijo que el caso se encuentra siendo investigado por la policía y que en la causa interviene la Ayudantía Fiscal de Coronel Rosales.

Luego del empate 1-1 con el “Sanfra” y habiendo trascendido
este desagradable suceso, la dirigencia
de Sporting decidió publicar un comunicado en sus redes sociales: “Ante los
hechos de vandalismo sufridos por el vehículo de uno de los árbitros que se
encontraba dirigiendo nuestro encuentro, el
Club Atlético Sporting expresa su total repudio a lo ocurrido”, subrayaron.
“A su vez, consideramos fundamental aclarar que los hechos ocurridos con el vehículo no están ligados al encuentro deportivo ni al desarrollo del partido. El automóvil se encontraba estacionado aproximadamente a dos cuadras del estadio. Los árbitros llegaron al estadio por sus propios medios, sin dar aviso previo de esta situación ni a las autoridades del Club Atlético Sporting ni al personal policial que se encontraba en el estadio. Por tal motivo, el Club desconocía completamente dónde se encontraba el vehículo y no tenía posibilidad alguna de ejercer control sobre el mismo”, enfatizaron.
“Los daños se produjeron durante el desarrollo del partido, mientras el público y la comunidad de Sporting se encontraban dentro del estadio. Por lo tanto, no corresponde vincular estos hechos con el partido ni responsabilizar al Club Atlético Sporting por un hecho delictivo ocurrido fuera del estadio, en un lugar ajeno a la institución y sobre el cual el Club no tenía conocimiento ni control”, continuó el escrito.
Y finalizó: “Sporting repudia cualquier hecho de violencia o vandalismo y se pone a disposición para que se esclarezca lo sucedido. Al mismo tiempo, solicitamos que la información sea comunicada con responsabilidad y precisión, sin establecer vinculaciones o responsabilidades que no se corresponden con los hechos”.

