

Mientras la batalla judicial entre Wanda Nara y
Mauro Icardi escala en los tribunales, tanto
el futbolista como la China Suárez eligieron las redes sociales para mostrar
una postal familiar junto al futbolista y su hijo Amancio que no pasó
inadvertida: los tres en la cancha, alentando al pequeño durante un partido
de fútbol, con la madre de la actriz,
Marcela Riveiro, como testigo del momento.
La publicación de Instagram consistió en un
collage de cuatro fotos. En una de ellas
aparece Amancio Vicuña con la pechera naranja de su equipo, con la pelota en
los pies, siguiendo los pasos del futbolista. En otra, la actriz posa
sonriente junto a Icardi y su madre, los tres abrigados y con buena cara pese
al frío. La frase que eligió para acompañar las imágenes fue breve y directa: “La hinchada firme”, seguida de un emoji de
corazón rojo. Icardi, por su parte, sumó sus propias fotos a la secuencia: postales románticas junto a la China, con
emojis de corazones, y la misma imagen grupal con su suegra, Riveiro.
Las fotos con la China, el momento en la cancha de Amancio y la presencia de la madre de la actriz construyeron un relato visual que contrasta de manera directa con la situación que describe el escrito de Rosenfeld: un padre alejado de sus hijas que, al mismo tiempo, se muestra integrado y activo en la vida familiar de su nueva pareja.

Esa contraposición tiene también una dimensión simbólica. Marcela Riveiro, madre de la China, aparece en la foto grupal con una sonrisa amplia junto a Icardi, en una escena que difiere del vínculo que el futbolista mantiene con Nora Colosimo, madre de su ex esposa, quien realizó fuertes declaraciones públicas contra él en los últimos meses. La imagen con Riveiro parece subrayar esa diferencia.
A la par, trascendió
que el director deportivo de la Lazio, Angelo Fabiani, inició conversaciones
con el entorno de Mauro Icardi para incorporarlo al club, luego de que el
futbolista quedara libre tras su salida del Galatasaray el 30 de junio. Según
el periodista Gianluca Di Marzio, Icardi
prioriza fichar por un club que dispute la Champions
League, aunque no descarta otras posibilidades. La Lazio, que no
participará en esa competencia la próxima temporada, busca satisfacer los pedidos de su entrenador Gennaro Gattuso y cubrir
la posición de centrodelantero con experiencia goleadora.
El principal obstáculo para la contratación es el salario, ya que Icardi percibía alrededor de 10 millones de euros netos en Turquía, una cifra fuera del alcance de la Lazio. El club romano intentará negociar para acercar posiciones, mientras el cierre del mercado de pases se aproxima. Icardi, que debutó en Italia con la Sampdoria y luego se consolidó en el Inter, mostró interés en regresar a la Serie A y trasladarse a Roma junto a su pareja.

