

A casi un mes del duelo contra Inglaterra por
la semifinal del Mundial del 15 de julio, continúa
la leyenda alrededor de la bandera de Malvinas con la que posaron algunos de
los jugadores argentinos y que se transformó en un emblema.
Ese festejo -y ese partido- será,
probablemente, uno de los momentos más destacados del torneo para los
argentinos: por el rival, por el
desarrollo del encuentro y por esa frase escrita en una sábana que recorrió el
planeta. Thiago Almada fue uno de los protagonistas de ese día. Tal vez no tuvo el protagonismo -ni el
final- que todo futbolista quisiera, pero el jugador de River afirmó que
disfrutó “muchísimo” del Mundial.
“Con el correr del tiempo nos vamos a dar cuenta de lo que logramos. Es algo único y la verdad que siento que lo exprimí al máximo todos los días. Lo mismo con mis compañeros, jugando al truco, tomando mate. Esos momentos más allá de fútbol van a quedar para siempre en nuestra vida”. Sobre el duelo de Semifinales, afirmó: “El partido con Inglaterra fue una locura, quedó para la historia”. Y contó cómo Fuerte Apache se hizo presente en el mito.

Más allá de lo futbolístico, la celebración en el estadio y en cada punto del territorio argentino quedará atado a la sábana que llegó a la tribuna, alcanzó el campo de juego, fue rescatada por las manos de Gio Celso y, de un instante al otro, recorrió el planeta. “Fue una locura total ese partido, más que nada por cómo se dio y porque era con Inglaterra”, subrayó Almada.
Hasta que, finalmente, brinda detalles del
origen de esa bandera: “Son amigos míos
de Fuerte Apache. Tuvieron que tirar la bandera porque se la iban a sacar. Y ahí la agarró Gio. Quedó para la
historia”. Sobre el barrio donde su historia comenzó, reflexionó: “La gente del Fuerte, los chicos de Fuerte
Apache, el lugar de Carlitos Tévez,
ese lugar con tanta pertenencia para los que crecimos ahí”.
Por otro lado, el futbolista negó que Claudio Tapia -presidente de la AFA- intente influir en las decisiones que toman: “Hablo bastante con ‘Chiqui’, le tengo mucho aprecio, pero él nunca se mete en las decisiones de los jugadores”.

