

La Bienal Internacional de Escultura del Chaco quedó
marcada para la historia este domingo con un cierre multitudinario que superó
todas las expectativas. Abel Pintos fue
el encargado de despedir la edición 2026 y lo hizo ante más de 250.000
personas, que colmaron el predio y convirtieron la última noche en una
auténtica celebración popular. Durante más de dos horas, el artista
recorrió los grandes clásicos de su carrera y presentó sus canciones más
recientes, poniendo el broche de oro a
un evento que durante nueve días transformó a la provincia en epicentro
nacional del arte, la música y la cultura.
Desde las primeras horas de la tarde, miles de familias, turistas y vecinos comenzaron a acercarse al predio para disfrutar de las últimas actividades y asegurarse un lugar en el esperado show del reconocido cantante argentino. La Bienal, que a lo largo de nueve jornadas combinó propuestas para todas las edades, logró consolidarse como uno de los eventos culturales más convocantes y diversos del año en la provincia. El cierre a cargo de Pintos fue el punto culminante, con la multitud acompañando hasta el último momento y despidiendo la edición 2026 entre aplausos, emoción y ovaciones.
El recital del artista fue un recorrido por distintos momentos de su trayectoria. A lo largo del show, el público coreó cada una de las canciones que lo consagraron, y también pudo escuchar en vivo material de sus discos más recientes. La puesta en escena fue sencilla pero efectiva, con el artista como figura central y la multitud acompañando con entusiasmo en cada tema. El clima de alegría y agradecimiento se mantuvo de principio a fin, convirtiendo la noche en una verdadera fiesta popular.
Con la multitud acompañando hasta el final y el
emotivo recital de Pintos como despedida, la
Bienal Internacional de Esculturas 2026 bajó el telón de una edición marcada
por la masiva participación del público y el protagonismo del arte como punto
de encuentro para chaqueños y visitantes de todo el país. El evento, que
reunió a expositores y espectadores de diferentes lugares, se despidió con un récord de asistencia y la promesa de seguir
creciendo en las próximas ediciones.
Cabe mencionar que Pintos viene de grandes
presencias y homenajes multitudinarios en los últimos meses. A mediados de junio, el artista fue
protagonista de otra noche inolvidable en Rosario, donde fue el encargado de
cerrar la jornada del Día de la Bandera frente al Monumento Nacional y con el
río Paraná como telón de fondo. La expectativa era enorme y la multitud lo
recibió con entusiasmo. El recital comenzó con “Sueño dorado” y siguió con un
cover de Gustavo Cerati, “Cactus”. Desde ese momento, Pintos buscó conectar con el público rosarino a través de temas como
“Espejos”, “Tu voz” y “Hielo al vino”, una canción con guiños al estilo de Juan
Luis Guerra.

El cierre de
aquel recital fue con “Ji Ji Ji”, el clásico de Patricio Rey y sus Redonditos
de Ricota, en homenaje al Indio Solari, fallecido el pasado 5 de junio a
los 77 años. Antes de comenzar la canción, Abel Pintos expresó: “Dale que el Indio es eterno”, y dio paso a
un pogo multitudinario que coronó la noche.
La consagración de Pintos en la Bienal del Chaco y en otros escenarios emblemáticos del país confirma su vigencia y su capacidad de convocatoria. Cada presentación se transforma en un evento multitudinario, donde la música, la emoción y el arte se entrelazan para celebrar la identidad y la cultura argentinas. El cierre en Chaco fue, sin dudas, un nuevo hito en la carrera del artista y en la historia del evento.
