

Cada 27 de julio se celebra el “Día Mundial del Perro Callejero”, una fecha que busca homenajear a todos aquellos perros que fueron abandonados y que sobreviven en condiciones tristes sin un hogar ni una familia. La mayoría de estos animales crecen y mueren en situaciones penosas. Están condenados a vivir una vida de maltratos y hambrunas, muchos son atropellados y están expuestos a sufrir diversas enfermedades.
Esta
fecha busca concientizar sobre el abandono y el maltrato animal que sufre el
mejor amigo del hombre en todo el mundo. Además, fomenta la adopción y campañas de vacunación y esterilización.
La iniciativa fue impulsada por Ignacio
Gac en el año 2008, por aquel entonces estudiante de periodismo en Chile.
Gac eligió el mes de julio ya que es invierno en el hemisferio sur y es cuando más sufren los perros callejeros el frio y la falta de un hogar. Estos animales difícilmente reciben atención médica si se enferman o se lastiman, y tampoco reciben el cariño y la compañía que necesitan para estar bien, lo que convierte cada día de su vida en una lucha por sobrevivir.

La campaña de Gac no sólo se enfoca en fomentar la adopción, sino también insiste en la necesidad de brindar el cuidado que estos nobles animales se merecen. Los perros callejeros no solo sufren una vida penosa, sino que además, algunos de ellos terminan siendo un peligro para los humanos y otros animales.
En una publicación de divulgación científica de
la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), un grupo de especialistas advirtió que los animales abandonados pueden
transmitir enfermedades infecciosas y parasitarias a las personas, entre
ellas rabia, tiña y sarna, además de favorecer la presencia de pulgas y
garrapatas. Aunque no existe una única
raza de perros callejeros, se cree que los mestizos encabezan la lista de
animales abandonados.
En Argentina, se sancionó en el año 1954 la Ley 14.346 del Código Penal, la cual,
tipifica la crueldad animal como delito, estableciendo penas de 15 días a
un año de prisión por maltrato o actos de crueldad. Otros países de la región, como
Brasil por ejemplo, establecen penas de
dos a cinco años de prisión contra el maltrato de perros y gatos.
También Perú promulgó en el año 2016 la Ley 30407 de Protección y Bienestar Animal, que sanciona la crueldad, el abandono y la muerte de animales domésticos y silvestres con condenas de hasta 5 años.
