

Fito Paez volvió a presentarse en un Movistar Arena repleto, en lo que fue el quinto concierto del año en ese escenario, antes de emprender una nueva etapa de Sale el Sol Gira Argentina, el tramo del tour que desde julio lo llevará a reencontrarse con el público de distintas ciudades del país donde el 1 de octubre volverá a Bahía Blanca después de muchos años.
Durante más de dos horas, Fito volvió a confirmar que pocas obras en la música en español poseen la amplitud y la vigencia de la suya. Con un cancionero que atraviesa más de cuatro décadas, puede cambiar el recorrido sin alterar el destino: una celebración compartida entre letras y melodías que ya pertenecen a varias generaciones y mostrando un anticipo de lo que nos vamos a encontrar en nuestra ciudad.

La noche estuvo atravesada por himnos que el público hizo completamente suyos, como “El amor después del amor”, "Mariposa Tecknicolor", "Al lado del camino", "Dar es dar", "Hazte fama", “11 y 6”, “Tráfico por Katmandú”, “Lo que el viento nunca se llevó” y "Brillante sobre el Mic", además de una celebrada interpretación de "Yendo de la cama al living", de Charly García. También hubo espacio para mirar hacia adelante con "Shine" y "Las Fuerzas Armadas del Amor" , los dos cortes del nuevo álbum de Paez que abrieron la noche.
La puesta escénica, diseñada por Sergio Lacroix, volvió a acompañar el pulso del espectáculo con una propuesta visual precisa y sofisticada, mientras que la banda —integrada por Diego Olivero, Gastón Baremberg, Juan Absatz, Juani Agüero, Emme y la sección de vientos conformada por Ervin Stutz, Alejo von der Pahlen y Santiago Benítez— aportó la solidez y la versatilidad que caracteriza a esta etapa del tour.
