

La Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires abrió una consulta participativa para debatir un reglamento que establezca cómo deberá utilizarse la inteligencia artificial dentro del Poder Judicial.
La iniciativa, impulsada mediante las resoluciones SC 1719/26 y RP 747/26, permanecerá abierta hasta el 7 de agosto y busca recibir aportes de magistrados, funcionarios, profesionales e instituciones académicas.

El proyecto establece que la inteligencia artificial podrá utilizarse como herramienta de apoyo, pero nunca reemplazar la decisión ni el razonamiento de jueces y funcionarios. Además, clasifica los usos de la tecnología según su nivel de riesgo: las tareas administrativas, como la clasificación de expedientes, transcripción de documentos o elaboración de estadísticas, son consideradas de bajo riesgo.
En cambio, las aplicaciones vinculadas al análisis de jurisprudencia, la interpretación de normas, la valoración de pruebas o la generación de propuestas de resolución serán consideradas de alto riesgo y deberán cumplir estrictos controles, entre ellos autorización previa, supervisión humana, análisis de impacto y monitoreo permanente. El proyecto también prohíbe la automatización total de las decisiones judiciales y el uso de sistemas que puedan reproducir sesgos o comprometer información confidencial.
La iniciativa busca anticiparse al crecimiento del uso de la inteligencia artificial en la Justicia y garantizar que su implementación no afecte derechos, garantías procesales ni la independencia judicial. Una vez finalizada la consulta pública, la Comisión de Gobernanza y Uso de Inteligencia Artificial analizará las propuestas recibidas y elevará un informe final a la Suprema Corte en septiembre de 2026.