

El Centro Regional de Estudios Económicos de Bahía Blanca (CREEBBA) presentó su último informe sobre la valorización de las canastas de consumo. Los datos de abril revelan una presión persistente sobre el bolsillo de los hogares, especialmente en los servicios y bienes no alimentarios que empujaron el indicador de pobreza por encima del IPC.
De acuerdo al reporte oficial, una familia tipo 2 (compuesta por una pareja y dos hijos en edad escolar) necesitó en abril un total de $1.684.011 para cubrir la Canasta Básica Total (CBT) y superar el umbral de pobreza. Por su parte, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que determina la línea de indigencia, se ubicó en $713.564, con un incremento del 1,4% respecto al mes anterior.
Durante
el mes de abril, la variación de la
Canasta Básica Total (3,1%) se
situó nuevamente por encima del Índice de Precios al Consumidor (IPC), con
una brecha de +0,5 puntos porcentuales.

El análisis pormenorizado del CREEBBA muestra una dinámica dispar en el rubro alimenticio. Los incrementos más alarmantes se registraron en productos de consumo masivo y proteínas básicas. El hígado encabezó las subas con un impactante 32,2%, seguido por la cebolla (26,7%) y el zapallo (14,6%). Otros productos como la leche (10,8%), la batata (9,4%) y el yogur (7,3%) también presionaron la canasta alimentaria.
En la otra cara de la moneda, se observaron descensos estacionales significativos que aliviaron parcialmente el costo de la comida. El tomate lideró las bajas con un -25,5%, junto a la acelga (-21,9%), la manzana (-19,9%) y la zanahoria (-7,9%).
Más allá de los alimentos, la Canasta Básica Total -que incluye servicios esenciales- se vio impulsada por aumentos en rubros clave. Entre los más relevantes se destacan los combustibles y lubricantes, servicios sanitarios, gas y electricidad, además de la educación formal y servicios médicos/odontológicos. Estas subas explican por qué el costo total de vida para no ser pobre subió más que el promedio de la inflación alimentaria en el periodo.
Finalmente, cabe destacar que la unidad de referencia (adulto equivalente) para el mes de abril se valorizó en $230.927 para la alimentación y $544.987 para el consumo total.
