

Esta mañana en el programa Basados que se emite en el stream
de Minga, el preventor de consumos problemáticos Adrián Di Renzo habló de su
historia personal, y también de cómo las adicciones juegan un papel clave en
hechos de violencia como el que se vivió el último fin de semana.
Al respecto afirmó que “lamentablemente hay drogas que
llegan en un momento de la vida, para tapar cosas. Probé el cigarrillo y no me
gustó. Fumé marihuana y no me gustó como me veía… por eso en la cocaína
encontré una sustancia que no se me notaba. Esa fue mi mala suerte y por eso
por tantos años nadie se daba cuenta”.
En esa línea admitió que “hoy voy a lugares y me doy cuenta
enseguida que hay consumo. Elijo mucho los lugares dónde voy, con la gente que
me junto, trato… si bien estoy constantemente con problemas con consumos, pero
también hay otros problemas que no tienen ese problema. Hay una diferencia
entre ser adicto y tener problemas”.
En esa diferenciación sostuvo que “el adicto no puede
decidir cosas en su vida sin depender de esa sustancia. El que sale a comprar
cigarrillos a las 3 de la mañana porque sabe que al otro día no tiene, o el que
se levanta y si no tiene cigarrillos no funciona. Pasa lo mismo con el alcohol
o con otras sustancias”.
Volcándolo al plano personal, mencionó que “soy consciente
que tengo una enfermedad y que la tengo que tratar hasta el último día de mi
vida. No digo nunca cuánto es el tiempo que llevo, sino que es de a un día a la
vez. Pero llevo más de cuatro años. Pero es solo por hoy. Estoy a más de cuatro
años de la última vez que consumí, pero a solo cinco minutos de la próxima. Tengo
que ser consciente”.

Y dándole un marco histórico admitió que “mi adicción empezó
a los 10 años. Tenía un problema, se estaba vinculando y algo iba a pasar. Alguna
sustancia me iba a servir para tapar lo que me pasaba. En ese momento yo hacía
lo que fuese para tener monedas para jugar a los fichines. Había una cuestión a
revisar que me pedía siempre un poco más”.
En otro pasaje de la charla no dudó en subrayar que “detrás de
lo que pasó este fin de semana hay consumo. Sea de alcohol o de drogas, pero
algo hay. El alcohol es la peor droga que hay. Los padres se asustan cuando les
dicen que su hijo consume cocaína, pero por años llegó borracho cada fin de
semana y eso lo tenían naturalizado. Cuando vi los videos pensé que estábamos a
nada de otro Fernando Báez Sosa”.
Por último acotó que “si no vas a un grupo se hace mucho más
difícil. Hay una contención grande. Ahí te encontras con gente que vivió lo que
vos viviste. Ahí no cruzas palabras. Solo levantas la mano, hablas cinco
minutos y listo”.
A Adrián lo pueden encontrar en sus redes sociales, Facebook
e Instagram, con su nombre completo. También se puede llamar al Departamento de
Salud Mental local, al 4261642, o bien asistir a los grupos anónimos de ayuda,
los cuales funcionan lunes, miércoles y viernes, a partir de las 19:30 en
Sarmiento 72.