

El posparto representa profundos cambios físicos, mentales y
emocionales para la madre. De acuerdo a Walter Ghedin (MN 74.794) médico
psiquiatra y sexólogo, “el posparto es una etapa compleja con múltiples
cambios: físicos (hormonales, genitales, suelo pélvico), subjetivos
(autoimagen, miedo, presión social) e interpersonales (pareja, familia,
amistades, ayuda profesional, entre otros). Todos esos factores influyen en los
modos de acción, la manera de pensar y de sentir de las mujeres
puérperas", afirmó el doctor.
El periodo posparto se caracteriza por una demanda constante
de energía y atención, tanto por parte del bebé como del entorno. Por esto el
especialista subraya que, en este contexto, el autocuidado no es un lujo, sino
una necesidad.
Descanso social: elegir relaciones que suman. Descanso
mental: espacio para procesar y aprender. Descanso sensorial: crear un refugio
de calma. Descanso físico: recuperación activa y consciente. Descanso
emocional: compartir y procesar experiencias.
Para evitar la sobrecarga y el estrés los expertos
recomiendan establecer límites: hay que saber decir “no”. Poner límites
saludables puede ayudar a reducir el estrés y la ansiedad. Dormir lo
suficiente: es clave establecer una rutina de sueño y hacer todo lo posible por
cumplirla. Hacer ejercicio: es una excelente forma de reducir el estrés,
mejorar el estado de ánimo y aumentar la energía. Practicar yoga. Permite un
reencuentro con el propio cuerpo.