

Regina Della Valle es una emprendedora que se dedica a la serigrafía artesanal y Ana Banegas es artista e ilustradora. Después de las trágicas inundaciones del 7 de marzo, se unieron para, con el arte como puente, enviar un mensaje cargado de energía positiva y optimismo para los bahienses. A través de un logo repleto de flores y la frase “Siempre se vuelve a florecer”, están embelleciendo nuestra ciudad tan golpeada.
Esta mañana Regi y Ana visitaron los estudios de Minga y en el programa “Basados” nos contaron cómo surgió este proyecto solidario: “Los días posteriores a la inundación yo estaba haciendo viandas de comida y Regi ropa interior para los sectores más afectados. En ese tiempo me escribió y me dijo que estaba con ganas de hacer algo para expresar a través del arte lo que le estaba pasando. Llega un momento que, emocionalmente y físicamente, empezás a bajar, tanto los afectados como los que están ayudando. E internamente yo también tenía ganas de canalizar a través del arte”, recordó Ana.
Y Regina agregó: “Nunca habíamos hecho algo juntas, pero nos conocíamos. Y me encanta su empatía, su sensibilidad. Me pareció que era la persona ideal para llevar a cabo esta idea. Intercambiamos mensajes mientras seguíamos colaborando y nació esto, que surgió cuando se cumplió un mes de la inundación”.

“Nuestra primera acción fue ir a estampar a la Plaza Rivadavia. Convocamos a la gente a que lleven sus remeras y bolsas, avisándoles que íbamos a estar estampando gratis. También trabajamos en las vidrieras de los negocios; eso se puede hacer con la serigrafía, que es un sistema súper amplio, donde se pueden estampar un montón de superficies. La movida fue creciendo y la gente nos devolvió este gesto con muchísimo cariño. La creación de Ana es una imagen que realmente impacta”, continuó Regi.
Volviendo a Ana, la artista rememoró el instante en el que le surgió la idea del dibujo: “Cuando Regina me acercó esta inquietud, me empezaron a caer ideas. Un domingo me levanté temprano y empecé a pensar qué podía ilustrar. La frase la tuve desde un principio y se me vinieron a la mente los primeros momentos de la inundación. La primera vez que fuimos a White con las viandas de comida teníamos puestas botas de goma porque estábamos en el barro. Se me vino esa imagen a la mente y la de llevar un poco de esperanza, de empezar a activar y florecer. Y de ahí las flores que salen de las botas. Y elegimos el color rojo, casi naranja, por la fuerza y la creatividad, cualidades que están asociadas a ese color”, detalló.
“Es increíble como con una acción, que parece muy chiquita, le podés cambiar el día a una persona, le das un impulso para salir adelante”, aseguró Ana, a quien podés encontrar en Instagram como @anabanegasok. “Viví la inundación en La Plata y sé que la recuperación es muy lenta. Por eso, estas acciones son las que colaboran para poder recuperarse”, completó Regina, cuyo emprendimiento aparece en la misma red social a través del usuario @mineraldys. Por último, las chicas mencionaron que continúan estampando remeras, bolsas reutilizables y hasta trapos de piso, y que las ganancias se van a donar al Conservatorio de Música de nuestra ciudad… Sin dudas, ¡un gran acto de amor y arte!